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La Guerra de la Enseñanza (1879)
Se fundó el Partido Antirrevolucionario (ARP), el partido político más antiguo de los Países Bajos. Este partido fue el responsable de la Guerra de la Enseñanza. Los liberales querían una enseñanza público no religiosa, mientras que los protestantes y los católicos querían justamente escuelas en base a su creencia y al derecho a subvención.
Éste es el comienzo de la división de los partidos políticos en función de las ideas socialistas, liberales y religiosas, lo cual dominaría la política holandesa durante décadas. Entre 1840 y 1890 los Países Bajos pasaron de ser una sociedad de campesinos y artesanos a convertirse en una sociedad más industrial. Se amplió enormemente la red ferroviaria y se comunicó Amsterdam y Rotterdam con el mar a través de canales. Las máquinas sustituyeron en gran medida el trabajo manual. Las condiciones en las que tenían que trabajar los obreros de las fábricas eran muy malas en aquella época. Los trabajadores casi no tenían derechos. El trabajo infantil era un fenómeno aceptado en general. Con el tiempo cada vez hubo más oposición contra esas condiciones y los trabajadores empezaron a unirse. Las cuestiones religiosas también influían mucho en la vida política del siglo XIX. En la nueva Constitución se había introducido, entre otros, el derecho de reunión y de asociación y además se había estipulado la separación de la Iglesia y el Estado, debido a lo cual la Iglesia Católica se pudo organizar de nuevo libremente en los Países Bajos. Desde la Guerra de los Ochenta Años, se habían suprimido las diócesis y los Países Bajos eran una zona de misiones para Roma. Ahora el Papa podía restablecer la jerarquía episcopal y nombró casi directamente a cinco nuevos obispos. Esta circunstancia provocó mucha inquietud entre los protestantes. Temían la dominación católica y la vuelta de la inquisición. El rey recibió una petición del movimiento protestante Abril que se oponía al restablecimiento de la jerarquía episcopal. Manifestó encubiertamente que sentía simpatía por sus súbditos protestantes. El liberal Thorbecke dimitió por esa postura adoptada por el rey y se disolvió el Congreso. Un nuevo Gobierno presentó una ley nueva sobre las corporaciones religiosas, lo cual calmó los á nimos. La guerra por el derecho a una enseñanza subvencionada para católicos y protestantes acercó a las dos corrientes religiosas. Los liberales, que dominaron la política en los Países Bajos durante mucho tiempo, no querían saber nada de una enseñanza subvencionada para las dos corrientes religiosas. La ense ñanza pagada por el Estado debía seguir siendo neutral. En 1878, el rey firmó la Ley sobre la Enseñanza Primaria, a pesar de una petición de que no lo hiciera en la que figuraban 300.000 firmas en contra de este acto. Pero en dicha ley tampoco se introdujo ninguna subvención para la enseñanza católica ni protestante, debido a lo cual los protestantes y los católicos decidieron empezar a colaborar. Así, debido a la lucha por ganar almas infantiles, surgieron las primeras coaliciones de consenso en el Congreso. En aquella época, los parlamentarios todavía no estaban unidos en un partido político. Ocurrió por primera vez en 1878, año en el que se fundó el Partido Antirrevolucionario (ARP) en base a un rígido programa político de Abraham Kuyper. Kuyper era un verdadero calvinista, que partía de que Dios era totalmente soberano, de que el Estado y el pueblo tenían que reconocerlo y de que el Estado era el servidor de Dios. Estas ideas eran la antítesis de los principios de la Revolución Francesa que había desechado esa concepción cristiana. De ahí el nombre “antirrevolucionario”. Ese año también se fundó la Asociación Socialdemócrata, que sobre todo se inspiraba en la doctrina de Karl Marx. Los católicos se unieron en asociaciones electorales católicas. Ferdinand Domela Nieuwenhuis fundó la Federación Socialdemócrata en 1881. Esta Federación sobre todo se preocupaba por la suerte de los trabajadores. Abogaba, entre otras cosas, por un cambio radical en el reparto de la propiedad a través del semanario “Recht voor Allen” (Derecho para Todos), que editaba Domela Nieuwenhuis. La fuerte división de los partidos políticos en función de ideas socialistas, liberales y religiosas dominó la política holandesa durante dé cadas.
La destrucción de imágenes (1566)
Los nobles piden a la gobernadora Margaretha van Parma que cese la persecuci ón de herejes. Ambiente de sublevación en las provincias. Se desencadena una oleada de violencia contra iglesias e imágenes religiosas. Felipe II envía al Duque de Alba para que ponga orden a la situación.
En 1565, tuvieron lugar en Spa una serie de deliberaciones entre los nobles y los representantes de los consejos de iglesia calvinistas, durante las cuales se concretaron planes de acción en contra de la represión que sufría el calvinismo. En 1566 decidieron presentar a la gobernadora una súplica en la que se le instaba a cesar la persecución de quienes tenían otras convicciones religiosas. Uno de los consejeros de Margarita de Parma, comentando con sorna la acción de los nobles, dijo: “No son más que unos mendigos (‘gueux’)”. Los partidarios de la sublevación adoptaron este nombre como distintivo de la resistencia y esa es la razón por la que llevaban, a modo de símbolo, una cadena colgada al cuello con la escudilla típica de los mendigos. Los “mendigos” llegarían a ser uno de los más temidos adversarios de Felipe II en el mar. En 1566, a causa del desequilibrio de la sociedad producido por las persecuciones de herejes y de la subida de los precios de los cereales, se produjo en los Países Bajos una situación revolucionaria. Los nobles enviaron a Margarita de Parma una segunda suplicatoria en la que pedían una total libertad religiosa y proponían que Egmont, Hoorne y Guillermo de Orange se hicieran cargo del gobierno de los Paí ses Bajos. En agosto de aquel mismo año se desencadenó una oleada de violencia contra iglesias e imágenes religiosas: más de 400 iglesias católicas y conventos fueron saqueados y destruidos. A raíz de tales acontecimientos, Margarita de Parma exigió a todos los nobles un nuevo juramento de fidelidad al rey. Guillermo de Orange, Hoorne, Hoogstraten y Brederode se negaron a prestar el juramento. Incluso enviaron una tercera carta suplicatoria en la que volvían a pedir la libertad absoluta de religión; pero, además, esta vez amenazaban con una sublevación en caso de que las súplicas fueran desoídas. El 13 de marzo de 1567 se produjo un enfrentamiento entre las tropas de Margarita de Parma y las de los calvinistas. Estos fueron derrotados, quedando aniquiladas sus tropas en las inmediaciones de Amberes. A raíz de aquellos acontecimientos, se adoptaron una serie de medidas extremamente severas contra los calvinistas. Guillermo de Orange, Brederode y miles de otros huyeron al extranjero. Felipe II envió al duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo, a los Países Bajos al mando de un gran ejército. El duque de Alba fue nombrado gobernador y Margarita de Parma dimitió. Con la llegada del duque de Alba, se inició en los Países Bajos un nuevo periodo de gran agitación. A Alba se le había encomendado la tarea de castigar con su ejército a los rebeldes y extirpar de raíz la herejía. A este fin, creó el Tribunal de Tumultos, facultado para enjuiciar y condenar a cualquier persona, haciendo caso omiso de clases sociales y rangos. Pronto el pueblo empezó a designar a este tribunal con el nombre de “Tribunal de la Sangre”, a causa de las numerosas ejecuciones que ordenó.



