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El Año Catastrófico (1672)
Francia e Inglaterra y los obispados de Colonia y Münster declaran la guerra a la República. Guillermo III se convierte en estatúder.
El consejero pensionario Johan de Witt es asesinado por la población de La Haya. Michiel de Ruyter consigue grandes éxitos contra la flota franco-inglesa.Las dos potencias marítimas protestantes, Inglaterra y la República, tenían en el terreno político una gran afinidad, pero a causa de los intereses comerciales y la competencia en el mar, a partir de 1651 surgieron cada vez más conflictos entre ambos países. El motivo principal fue el “Acta de Navegación”, ley con la que los ingleses pretendían minar el monopolio de los barcos holandeses en Europa y en las Indias Orientales y Occidentales. El Acta provocó una gran oposición por parte de la República y en respuesta a la misma los Estados equiparon 150 barcos de guerra. En 1652 estalló la Primera Guerra Inglesa. Maarten Tromp, Michiel de Ruyter y Witte de With consiguieron algunos éxitos frente a los ingleses, pero también sufrieron varias derrotas. En 1654 se firmó la paz entre Inglaterra y la República. Sin embargo, al poco tiempo el rey inglés Carlos II declaró de nuevo la guerra a la República. La Segunda Guerra Inglesa duró de 1665 a 1667. Para fortalecer la posición de la República en las negociaciones de paz que habían vuelto a empezar en 1667, Michiel de Ruyter emprendió su famosa expedición al puerto de Chatham. Allí consiguió destruir gran parte de la marina inglesa y apoderarse del navío insignia “Royal Charles” . En julio de aquel mismo año se firmó la paz, por la que se atenuaban considerablemente las exigencias del Acta de Navegación. El año 1672 se conoce en la historia de los Países Bajos por el nombre de ” El Año Catastrófico”. En ese año, Luis XIV cerró un pacto con los ingleses y dos obispos alemanes y declaró la guerra a la República. Sólo Holanda, Zelanda y la ciudad de Groninga se salvaron de ser ocupadas. En el mar, la flota de los ingleses y franceses representaba una constante amenaza. Además, en la Repú blica misma se desencadenó una lucha por el poder. El consejero pensionario Johan de Witt se oponía decididamente al gran poder acumulado por los Orange en la República y apoyaba a los partidarios de una mayor influencia de los Estados. Los predicadores calvinistas y el pueblo llano, por el contrario, eran acé rrimos partidarios de Orange. Los Estados de Holanda llegaron a promulgar un edicto, llamado el “Edicto Eterno”, en el que se establecía, entre otras cosas, la abolición del cargo de estatúder, con lo cual se suprimía de hecho todo el poder de los Orange. Se ponía en cuestión especialmente la posición de Guillermo III, que a medida que había ido haciéndose mayor, había comenzado a exigir el nombramiento de capitán general y el título de estatúder. Sin embargo, en un momento determinado los Estados de Zelanda nombraron a Guillermo III estatúder y otros Estados siguieron su ejemplo. De este modo, Johan de Witt perdió el poder. Le echaron la culpa de la invasión, de haber descuidado el mantenimiento del ej ército y de haber subestimado la amenaza de invasión de los franceses. En 1672, Johan de Witt y su hermano Cornelius fueron asesinados en la Haya por las turbas orangistas. Guillermo III consiguió en 1673 hacer retroceder a las tropas enemigas. En el mar, Michiel de Ruyter infligió importantes derrotas a la flota de los ingleses y franceses. En 1674 la República e Inglaterra volvieron a firmar la paz. Tambi én se hizo la paz con los obispos de Colonia y Münster. En 1676 se iniciaron negociaciones de paz con Francia. Ese mismo año murió Michiel de Ruyter durante una batalla naval contra la flota francesa en el mar Mediterráneo. A pesar de las hostilidades, Luis XIV ordenó que todos los cañones de las costas francesas dispararan salvas cuando pasara el barco que transportaba los restos de Michiel de Ruyter, en señal de respeto por el gran almirante. En 1678 se firmó la paz de Nimega con Francia, por la que se devolvieron a la República todos los territorios del sur ocupados por los franceses.
La Paz de Westfalia (1648)
España y la República firman la Paz de Westfalia. España y el Imperio Alemán reconocen a la República como un país soberano. Así termina la Guerra de los Ochenta Años. La República desempeña un papel importante en el escenario polí tico europeo.
A pesar de las victorias conseguidas por Federico Enrique, la mayor parte de los Países Bajos meridionales seguía bajo el dominio de España y de la Iglesia católica. Con Francia habían tenido ya lugar negociaciones sobre la repartición de los territorios del sur. El 14 de marzo de 1647 murió Federico Enrique. En M ünster se iniciaron negociaciones de paz entre Francia, España y la República, que desembocaron en 1648 en la Paz de Westfalia. En ella el rey español reconoc ía a la República de la Provincias Unidas como un país soberano, dejando así de existir oficialmente el vínculo formal entre la República y el Imperio Alemán. La línea del frente existente pasó a ser la frontera, lo cual significaba que la República tenía pleno derecho a gobernar una serie de territorios conquistados, tanto en Brabante, Flandes y Limburgo, como en las Indias Orientales y Occidentales. Los territorios que se hallaban en el sur y que quedaban sometidos al gobierno de los Estados Generales, pasaron a denominarse “Países de la Generalidad”. Con la Paz de Westfalia finalizó un periodo de ochenta años de guerra con España. Guillermo II, hijo de Federico Enrique y Amalia de Solms, sucedió a su padre en el cargo de estatúder.
En 1641 Guillermo II se había casado con la hija de Carlos I de Inglaterra, María Estuardo, que entonces tenía 10 años de edad. Guillermo II, al igual que su padre, se oponía a la paz con España; los Estados, sin embargo, que por fin se veían libres de la costosa guerra, dejaron de financiar el ejército. Entonces Guillermo II, para apoyar sus exigencias de que se mantuviera un fuerte ejército, ocupó Amsterdam. El 6 de noviembre de 1650 Guillermo murió de la viruela y el 14 de noviembre del mismo año nació Guillermo III. Su madre María Estuardo, su abuela Amalia de Solms y su tío, prí ncipe elector de Prusia, obtuvieron la tutoría del príncipe. A la muerte de Mar ía Estuardo, acaecida en 1661, los Estados de Holanda asumieron su educación, por lo que se le dio el nombre de “hijo del Estado”. En 1653 había sido nombrado consejero pensionario de Holanda Johan de Wit, que se convirtió en una de las personas más influyentes de la República. El periodo comprendido entre 1650 y 1672 se designa en la historia de los Países Bajos con el nombre de “Primer Periodo sin Estatúder”.
La Tregua de los Doce Años (1609 – 1621)
La Tregua de los Doce Años entre España y la República. Después de finalizada formalmente la Tregua de los Doce Años, Federico Enrique, hijo de Guillermo de Orange y Luisa de Coligny, reanudó la guerra contra España consiguiendo muchas victorias.
La Tregua de los Doce Años Hacia el año 1600, la República se había convertido en una potencia importante. Francia e Inglaterra habían firmado en 1596 junto con las Provincias Unidas una triple alianza, con la cual de hecho reconocían a la República. Mediante esta alianza la guerra contra España pasaba a formar parte de la campa ña contra los Austria orquestada por Francia. En 1600, los Estados Generales y los comerciantes holandeses encomendaron a Mauricio, que era estatúder, capitán general y almirante de la flota, la tarea de ocupar las ciudades costeras flamencas y destruir el nido de corsarios de Dunquerque. Los corsarios dunquerquianos hostigaban constantemente a la naciente flota mercante holandesa. Aunque Mauricio no estaba en absoluto de acuerdo con la expedición, no obstante la llevó a cabo. En las dunas de Nieuwpoort entró en batalla con el ejército del archiduque Alberto, gobernador e hijo político de Felipe II. Mauricio ganó la batalla, pero no consiguió conquistar las ciudades flamencas ni Dunquerque. La guerra continuó en el mar y cerca de Gibraltar Jacob van Heemskerck venció a la flota española. Era la primera victoria marítima importante de la flota de la República y tuvo un gran valor estratégico. Van Heemskerck sucumbió durante la batalla. En 1608 tuvieron lugar en La Haya negociaciones de paz entre España y la Rep ública, estando también presentes Inglaterra y Francia. En 1609 se firmó la Tregua de los Doce Años. Mauricio hubiera deseado continuar la guerra, mientras que el consejero Oldenbarnevelt era un decidido partidario de la paz. Las relaciones de los dos hombres más poderosos de la República se veían dificultadas además por otro problema. En la iglesia calvinista reformada había surgido un gran conflicto teológico entre dos grupos: los arminianos y los gomaristas. Mauricio había tomado partido por los gomaristas, de orientación muy ortodoxa; Oldenbarnevelt, por el contrario, apoyaba a los arminianos, de ideas más moderadas. El conflicto escaló, amenazando con producirse una guerra civil. Durante un sínodo convocado en la ciudad de Dordrecht triunfaron los gomaristas y Oldenbarnevelt fue acusado de alta traición y juzgado por un tribunal especial, que le condenó a muerte. Fue ejecutado en La Haya el 13 de mayo de 1619. La postura de Mauricio en la cuestión religiosa hizo que quedaran deterioradas por mucho tiempo las relaciones entre los Estados Generales y los Orange. En 1621 finalizaba formalmente la Tregua de los Doce Años. Inicialmente se deseaba convertir la tregua en una paz definitiva, pero esta se vio dificultada por las extremas condiciones que imponía España. El 23 de abril de 1625 murió Mauricio. Le sucedió el hijo menor de Guillermo de Orange, Federico Enrique, conde de Nassau y príncipe de Orange, cuya madre había sido la última mujer de Guillermo, Luisa de Coligny. Federico Enrique reanudó después de la muerte de Mauricio la guerra contra España, que en los últimos años prácticamente había cesado. Conquistó muchas de las ciudades ocupadas por los españoles, recibiendo el sobrenombre de “Doblegador de ciudades”. Su entrenamiento militar lo había recibido de Mauricio de Orange y de Simón Stevin, matemático e ingeniero al servicio de Mauricio. En 1639, España envió una segunda armada a los Países Bajos con 20.000 hombres a bordo, a fin de doblegar a los rebeldes Estados. El almirante Maarten Tromp salió a su encuentro con una flota mucho más pequeña y la derrotó cerca de Downs.





