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La división ideológica de la sociedad (1946)
Después de la guerra, una parte de la élite política de los Países Bajos quería hacer desaparecer la división ideológica de la sociedad y la política. La formación de un gran partido popular progresista de base cristianosocial no tuvo éxito.
En las elecciones de 1948, los electores son fieles a los antiguos partidos y vuelve a producirse la división ideológica de la sociedad. Hasta 1958, los Países Bajos siguen estando gobernados por coaliciones de católicos e izquierdas. Guillermo Drees Los Países Bajos se encontraban sumidos en una situación económica y financiera deplorable tras la Segunda Guerra Mundial. Los daños materiales llegaron a alcanzar un importe de entre los 10.000 y los 15.000 millones de florines. Aproximadamente una tercera parte de la industria había quedado destruida, un 60 por ciento de los medios de transporte no funcionaba y muchas casas estaban inhabitables. Se empezó a vigilar estrictamente la distribución de las mercancías y la evolución de los salarios y de los precios. En 1948, el plan Marshall, el programa de ayuda económica norteamericano, supuso el comienzo de la recuperación. A pesar de los problemas, existía una gran unanimidad entre la población y un gran idealismo. Dentro de la resistencia ya se habían fraguado planes durante la ocupación para formar un movimiento nacional al finalizar la guerra. La solidaridad debía reemplazar la mentalidad cerrada y la división ideológica de la sociedad. La reina Guillermina también se sentía muy comprometida con la reforma social. Poco después de la liberación se fundó el Nederlandse Volksbeweging (NVB, Movimiento Popular Neerlandés) para materializar esta reforma. Sobre todo debía desaparecer la separación entre partidos socialistas y confesionales. El NVB, junto con el SDAP y algunos demócratas liberales y democristianos, fundaron en 1946 el Partij van de Arbeid (PvdA, Partido Laboral). Este partido iba a reemplazar a los grupos de antes de la guerra. Sin embargo, ya en 1948 se produjo la escisión de un grupo que consideraba que el PvdA era demasiado de izquierdas. El grupo escindido fundó el Volkspartij voor Vrijheid en Democratie (VVD, Partido Popular para la Libertad y la Democracia). Los católicos también crearon un nuevo partido, el Katholieke Volkspartij (KVP, el Partido Popular Católico). Sin embargo, las primeras elecciones celebradas tras la guerra en 1948 supusieron un duro golpe para los reformistas. Los votantes siguieron siendo fieles a los antiguos partidos y el PvdA incluso consiguió menos escaños que los partidos a partir de los cuales había sido formado. Los Países Bajos siguieron fieles a la división ideológica de la sociedad. Esto no sólo supuso que los partidos políticos siguieron operando en base a unas marcadas líneas divisorias liberales, cristianas y socialistas, sino también que toda la vida social y cultural siguió girando en torno a esta división idiológica. Las organizaciones públicas de radiodifusión, las escuelas, las asociaciones, los sindicatos, los periódicos y las revistas se modelaron estrictamente en función de las distintas ideologías. Así, por ejemplo, el KVP tenía a su disposición la organización pú blica de radiodifusión KRO y el diario Volkskrant. El PvdA tenía la organizació n pública de radiodifusión VARA y el diario Het Parool como portavoz de sus ideas. Todos los Países Bajos se dividieron de nuevo en función de líneas ideol ógicas de carácter político y religioso, al igual que había ocurrido antes de la guerra. Cualquier mezcla era incuestionable. Los católicos se casaban con cató licos, los protestantes con protestantes. Los hijos eran socios de asociaciones e iban a escuelas que tenían la misma ideología que sus padres. Esta división ideológica de la sociedad no dejaría de existir hasta medio siglo después.
La Segunda Guerra Mundial (1940 – 1945)
Los Países Bajos son invadidos por Alemania. La reina y el gobierno huyeron a Inglaterra. Más de un 75 por ciento de la población judía de los Países Bajos fue llevada a campos de concentración y asesinada. En 1944 fue liberado el sur de los Países Bajos.
El norte permaneció hasta 1945 en manos alemanas. Durante este “Invierno del Hambre” murieron de hambre miles de personas. Durante el periodo comprendido entre las dos guerras mundiales, la mala situación económica formó un caldo de cultivo perfecto para todo tipo de partidos políticos extremos. Uno de estos partidos fue el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores, dirigido por Adolfo Hitler. En 1931, el ingeniero hidráulico Anton Adrian Mussert fundó el Nationaal Socialistische Beweging (NSB, Movimiento Nacionalsocialista) en los Países Bajos. Al principio, el nacionalsocialismo no estaba tan representado en este partido, al contrario que partidos como Algemene Fascistenbond (Federación General de Fascistas) y Dietse Nationaal-Solidaristen, que se enfocaron mucho en su ejemplo alemán, aunque no desempeñaron ningún papel relevante. En 1935 fue la única vez que el NSB consiguió una gran victoria. Este partido perdió popularidad al tomar un rumbo cada vez más manifiestamente antisemita. Mientras tanto, Hitler ya se había hecho definitivamente con el poder en Alemania. En parte por culpa del socialista revolucionario neerlandés Marinus van der Lubbe, que incendió el Reichstag en señal de protesta contra el fascismo, Hitler había conseguido convencer al Parlamento que sólo él podía dirigir al pueblo alemán. Impuso una dictadura mediante leyes de excepción. Van der Lubbe fue ejecutado por ser comunista. En los Países Bajos se volvió a seguir una política de neutralidad bajo el mando de Hendrikus Colijn, dirigente del Anti-Revolutionaire Partij (ARP, Partido Antirrevolucionario) y del Gobierno de la época. De esta manera, los Países Bajos contaban con poder mantenerse al margen de una posible guerra. Esa guerra empezó con la invasión de Polonia por parte de las tropas alemanas el 1 de septiembre de 1939. En los Países Bajos se proclamó la movilización general. A pesar de todas las promesas alemanas de respetar la neutralidad neerlandesa, el 10 de mayo de 1940 las tropas alemanas invadieron los Países Bajos sin lanzar un ultimátum ni una declaración de guerra. Tropas paracaidistas alemanas fueron lanzadas en los alrededores de La Haya con la intención de hacer prisioneros a los miembros del Gobierno y a la familia real. Gracias a una oposición enconada del Ejército, los alemanes no consiguieron su objetivo y el Gobierno y la familia real pudieron huir a Inglaterra el 13 de mayo de 1940. El Ejército neerlandés consiguió defenderse hasta el 15 de mayo con armas y material muy anticuados, pero tuvo que capitular tras el bombardeo de Rotterdam. La capitulación sólo afectaba al territorio neerlandés. El Gobierno administraba las colonias desde Londres. El 8 de diciembre de 1941 los Países Bajos declararon la guerra a Japón, que había invadido las Indias neerlandesas. La ocupación alemana fue relativamente tolerante los primeros meses. Al contrario que en otros países, a los Países Bajos (al igual que a Noruega) se les asignó una administración civil. Los alemanes consideraban a los holandeses un pueblo hermano, que tenía cierta vinculación ideológica con Alemania. Como la nacificación planificada no se produjo con la suficiente rapidez, cambió el car ácter de la ocupación. Se disolvieron los partidos políticos y se adoptaron medidas antijudías. Sobre todo en Amsterdam, estos sucesos desembocaron en disturbios, en el curso de los cuales hubo un muerto en el bando alemán.
La consecuencia fue una redada en la que se detuvo a trescientos judíos que fueron transportados a un campo de concentración. A raíz de estos acontecimientos se produjo una huelga ferroviaria que fue sofocada al cabo de dos días con un gran despliegue militar. Fue la única protesta en Europa contra la persecución de los judíos durante la guerra. Más de cien mil judíos, lo cual suponía más del 75 por ciento de la población judía neerlandesa, fallecieron en campos de concentración alemanes en el transcurso de la guerra. Muchos judíos intentaron evitar las persecuciones escondiéndose. Entre dichos judíos se encontraba la familia Frank. Ana Frank, una muchacha de trece años, escribió un diario sobre ese periodo que se hizo famoso en el mundo entero: “El diario de Ana Frank”. El 6 de junio de 1944 los aliados desembarcaron en Normandía. En septiembre, las tropas habían avanzado hasta Bélgica y fue liberado el sur de los Países Bajos. Cerca de Arnhem se llevó a cabo una gran operación de desembarco aéreo de tropas con el fin de cruzar los grandes ríos de una vez en dirección a Alemania. Ese intento fracasó, con lo cual las provincias del norte y del oeste tuvieron que pasar un invierno difícil. Miles de personas murieron a causa de la desnutrición y del frío durante este “Invierno del Hambre”. No fue hasta la primavera de 1945 que los Países Bajos fueron totalmente liberados. El 5 de mayo de 1945 el general Blaskowitz firmó la capitulación en presencia del general canadiense Foulkes y el príncipe Bernhard. El 6 de junio de 1944 los aliados desembarcaron en Normandía. En septiembre, las tropas habían avanzado hasta Bélgica y fue liberado el sur de los Países Bajos. Cerca de Arnhem se llevó a cabo una gran operación de desembarco aéreo de tropas británico-canadienses con el fin de cruzar de una sola vez los grandes ríos en dirección a Alemania. Ese intento fracasó, y las provincias del norte y del oeste tuvieron que pasar un invierno difícil. Miles de personas murieron a causa de la desnutrición y del frío durante este “Invierno del Hambre”. Los Países Bajos no fueron totalmente liberados hasta la primavera de 1945. El 5 de mayo de 1945, el general Blaskowitz firmó la capitulación en presencia del general canadiense Foulkes y el príncipe Bernhard. Todos los años se celebra en los Países Bajos la liberación. El día anterior se recuerda oficialmente a las víctimas de la guerra; entre otras conmemoraciones, Su Majestad la Reina Beatrix coloca unas coronas de flores en el monumento nacional del Dam en Ámsterdam.
La Primera Guerra Mundial (1914 – 1918)
Durante la Primera Guerra Mundial, los Países Bajos adoptaron una postura de neutralidad. Los alemanes esperaban poder seguir el comercio con el resto del mundo a través de los Países Bajos. Las intentonas inglesas para impedir esto provocaron graves problemas económicos.
Esto no quita que los Países Bajos, en comparación con los países beligerantes, salieron bastante bien parados. A principios del siglo XX el optimismo reinaba en Europa a causa del progreso económico y social. El materialismo florecía y se aspiraba a cifras de ventas m ás altas, a más mercados y a más ganancias. Los periódicos publicaban cifras regocijantes sobre una producción cada vez más alta de carbón y de acero, de barcos cada vez mayores, un mayor crecimiento demográfico y ejércitos más grandes. Las nuevas técnicas que habían surgido a raíz de la revolución industrial también se aplicaron a sistemas armamentísticos nuevos y cada vez mejores. Cuando Austria, como aliado de Alemania, declaró la guerra a Serbia el 28 de julio de 1914 con motivo del asesinato del heredero de la corona austríaca, Francisco Fernando, y de su esposa en Sarajevo, nadie sospechó cuáles serían las consecuencias. Las estrategias militares anticuadas, ejecutadas con armas modernas resultaron catastróficas para los soldados en esta primera guerra mundial de la historia. La “Gran Guerra”, como la llamaban en aquella época, se cobró 10 millones de muertos y 20 millones de hombres mutilados para siempre. Inglaterra, Alemania, Francia y Rusia perdieron en pocos años una gran parte de su población masculina. Al estallar la guerra, el Gobierno neerlandés hizo hincapié una vez más en su neutralidad y se proclamó la movilización general en caso de que Alemania no se atuviese a los acuerdos. Cuando Alemania invadió Bélgica, país neutral, el 4 de agosto de 1914, se produjo una gran agitación en los Países Bajos. La vida social se desintegró en los Países Bajos en el plazo de tan sólo unos días. Se empezó a hacer acopio de ciertos productos, la gente sacó su dinero del banco, las empresas redujeron su producción y se despidió masivamente al personal. Al mismo tiempo, llegaban a los Países Bajos miles de refugiados belgas. A pesar del pánico, el Gobierno consiguió calmar los ánimos. Sobre todo el ministro de Agricultura, Comercio e Industria, Willem Treub, consiguió evitar lo peor adoptando una serie de medidas económicas. En una declaración del Gobierno pronunciada ante el Congreso, se hizo un llamamiento para zanjar las diferencias políticas, lo que fue denominado “Paz de Dios”. El partido socialista SDAP, encabezado por P.J. Troelstra, también decidió apoyar al Gobierno. Los Países Bajos pudieron mantener su neutralidad en parte gracias a las ventajas que sacaban de dicha condición las partes beligerantes. Inglaterra no quería tropas alemanas en el Mar del Norte y Alemania se beneficiaba del tránsito de mercancías a través de los Países Bajos. Sin embargo, ambas partes ejercieron mucha presión sobre los Países Bajos durante la guerra para que renunciasen a la neutralidad. Por consiguiente, la diplomacia neerlandesa actuó al máximo para convenir acuerdos con los distintos países a fin de mantener a los Países Bajos al margen de la guerra. A pesar de la proximidad de la guerra, en 1917 el Gobierno consiguió llevar a cabo una modificación de la Constitución, en la que se cumplían importantes exigencias tanto de la izquierda como de la derecha. La izquierda consiguió el sufragio universal para los hombres y la derecha la equiparación de la enseñ anza pública y privada. Otras disposiciones importantes fueron la introducción del voto obligatorio y la representación proporcional en las elecciones, con lo cual se puso fin al sistema electoral basado en el reparto en distritos, que hab ía provocado muchas segundas votaciones en elecciones anteriores. En las elecciones de 1918 se produjo un cambio radical debido al nuevo sistema electoral. Los principales perdedores fueron los liberales, los ganadores los partidos cristianos. Aunque los socialistas del SDAP ganaron esca ños, les había decepcionado el proletariado, porque no había conseguido una revolución socialista a través de las urnas. El Rooms-Katholieke Staatspartij (Partido Estatal Católico Romano) fue el gran ganador. Junto con los demás partidos cristianos, iba a dominar la política neerlandesa durante casi medio siglo.
Creación del partido SDAP (1894)
Creación del Partido de Trabajadores Socialdemócratas (SDAP). Un partido pol ítico moderno que en el curso del siglo XX ejercería una gran influencia dentro de la política de los Países Bajos. En 1901 Abraham Kuyper (1837-1920) fue nombrado presidente del Gobierno y ministro del Interior.
Al haber hecho siempre declaraciones positivas en cuanto a la legislación social, se esperaba mucho de él. Como la legislación social se hacía esperar, en 1903 se produjo una gran huelga ferroviaria. Esta huelga se extendió a otros ramos. Kuyper actuó con mano dura contra los huelguistas. Adem ás, se prohibió legalmente hacer huelga a los funcionarios. Sin embargo, enseguida se dictaron varias leyes a nivel social tras esas huelgas, aunque el cumplimiento de las mismas dejó mucho que desear. Abraham Kuyper, fundador y dirigente político del Partido Antirrevolucionario, se convirtió en 1901 en el primer presidente del Gobierno neerlandés en el sentido moderno de la palabra. También actuó como predicador en cuestiones religiosas y se convirtió en el portavoz de los fieles ortodoxos sencillos, a los que también se les llamaba “gentes sencillas”. Quería mantener la ortodoxia calvinista, aunque adaptada a los cambios sociales. Debía pasarse a una “iglesia libre”, en la que las comunidades fueran autónomas. Sin embargo, serían dirigidas por un sínodo (dirección religiosa) dominado por la burguesía liberal. Al final esta situación desembocó en un cisma dentro de la Iglesia Reformada Holandesa. Al otro lado del espectro político había también un predicador: Ferdinand Domela Nieuwenhuis, fundador del primer movimiento socialista en los Países Bajos, la Federación Socialdemócrata (SDB). La ideología de la SDB era revolucionaria, antieclesiástica y antimonárquica. Domela se oponía por principios a todas las formas de parlamentarismo. Sentía mucha aversión hacia los bandeos políticos y tácticos. Esta aversión llegaba hasta tal extremo que consiguió convencer a la SDB de que no participara en las elecciones de 1893. Este acto desembocó en la creación de un nuevo partido político en 1894, el Partido Obrero Socialdemócrata (SDAP). La ideología de este partido se fundaba en el marxismo. Pieter Jelles Troelstra fue el hombre más importante del partido. Fue el jefe del grupo parlamentario hasta 1925. Además de las reformas políticas, en el periodo comprendido entre 1870 y 1920 la vida científica y cultural volvió a florecer también. En La Haya se formó ” La Escuela de La Haya”. Varios pintores como Jozef Israëls, J.H. Weissenbruch, Jacob y Willem Maris y Anton Mauve prosiguieron de forma impresionista la tradición de los paisajistas del Siglo de Oro. Vincent van Gogh, que figura entre los pintores más famosos de los Países Bajos, desarrolló un estilo totalmente propio. El cuadro “Los comedores de patatas” es una de sus obras maestras. Mientras que en sus primeras obras plasmó abusos sociales, más tarde empezó a pintar de forma expresionista paisajes y escenas cotidianas. Hacia 1880, en la literatura neerlandesa surgió el movimiento denominado “La generaci ón de los ochenta”. Los poetas jóvenes buscaban la innovación de la poesía mediante las fórmulas “El arte por el arte” y “Forma y contenido son todo uno”. Publicaban sus poesías en la revista “De nieuwe Gids” (La guía nueva). Willem Kloos, Albert Verwey y Jacques Perk, así como Herman Gorter, Henriëtte Roland Holst y Frederik van Eeden pertenecieron a este movimiento. A nivel científico, gracias a los físicos Hendrik Antoon Lorentz (premio Nobel 1902), Pieter Zeeman (premio Nobel 1902) y Heike Kamerlingh Onnes (premio Nobel 1913), los Países Bajos volvieron a ocupar un lugar destacado dentro de las ciencias. El meteorólogo Buys Ballot, el biólogo Hugo de Vries y el jurista Tobias Asser, que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1911, contribuyeron a ello. El arquitecto Hendrik Petrus Berlage (1856-1934) se hizo famoso por haber construido el edificio de la bolsa de Amsterdam, el Museo Municipal de La Haya y el barrio Amsterdam-Sur.





