Pintores Holandéses
Todo lo que el arte holandés del siglo XV tenía de genuinamente autóctono se reconoce en las obras de Frans Hals; su humor nórdico, su satisfacción por la vida, estaban ya en los retratos de donantes y aun de santas personas que pintaron los sucesores de los Van Eyck. Su cuadro del Risueño caballero, de la Colección Wallace, de Londres, no es el único caso en que se esfuerza en exhibir la sanidad del buen humor. Los personajes que pintó casi siempre sonríen, incluso cuando posan “en serio”. Lo único que no percibe Frans Hals es la nostalgia brumosa que les transportaría a la mística intelectual, característica de los Países Bajos. Para conocer bien a Frans Hals hay que visitar los Museos de Haarlem, de Amsterdam y de La Haya: en ellos se le ve en toda su fuerza genial, pintando los retratos colectivos de las patrullas militares y los grupos de síndicos de gremios.
Sin embargo, el mayor genio pictórico que la escuela holandesa ha proporcionado a la humanidad es Rembrandt, al que se dedica con carácter monográfico unas páginas de este mismo volumen. Aquí sólo se hará una rápida mención de sus discípulos más importantes.
Quizás el más original de todos los artistas influidos por Rembrandt fue Carel Fabritius (1622-1654). El claroscuro procedente de Rembrandt fue transformado por Fabritius en una inversión del principio interpretativo: así el Centinela, de Schwerin, es un soldado que se destaca contra un muro blanco sobre el que cae un rayo de sol, y su célebre Jilguero, del Mauritshuis de La Haya, aparece también sobre un muro claro con un frescor que parece presentir el Impresionismo.
Pero la corriente más interesante surgida del rembrandtismo es el llamado intimismo holandés. Con él se entrará en el interior de la casa y se participará en la intimidad de la familia. Se ha tratado de entender la predilección de los pintores holandeses del siglo XVII por la vida doméstica a causa de la Reforma, que descartó los símbolos y emblemas religiosos y obligó al artista a concentrarse en el hombre, en su casa y en el país.


