Historia de Los Paises Bajos
Bajo el reinado de Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico la región fue parte de las diecisiete provincias de los países bajos, las cuales también incluían a la mayor parte de lo que hoy en día es Bélgica.
Tras obtener la independencia formal en la Paz de Westfalia (1648), durante el reinado de Felipe IV, los holandeses, como la República de los Siete Países Bajos Unidos, crecieron hasta convertirse en una de las potencias marinas y económicas del siglo XVII, considerada la época dorada en los Países Bajos, y establecieron colonias y puestos mercantiles alrededor de todo el mundo.
Después de ser incorporado al Primer Imperio Francés bajo el mando de Napoleón I, fue formado, en 1815, un Reino Holandés que incluía a las actuales Bélgica y Luxemburgo. Los belgas ganaron su independencia en 1830 y Luxemburgo hizo lo propio años después . Durante el siglo XIX el país tardó en industrializarse en comparación con Alemania o Francia.
Tras permanecer neutral en la Primera Guerra Mundial, el país fue ocupado en la Segunda Guerra Mundial por la Alemania Nazi en mayo de 1940, siendo completamente liberado en 1945. Después de la guerra, la economía holandesa prosperó y el país fue miembro fundador de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en 1951 la cual desembocó finalmente en 1957 en la fundación de la Comunidad Económica Europea. Ya en 1944 Bélgica, Nederland y Luxemburgo comenzaron una cooperación aduanera bajo el nombre de Benelux, (BElgica-NEderland-LUXembourg), que desembocó en 1958 en una unión económica . El Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht es conocido así porque se firmó en la ciudad neerlandesa de Maastricht .
En 1953 el país sufrio una de las catástrofes naturales mas grandes de su historia. En la noche del 2 de febrero se rompen multiples diques en el sur-oeste del país inhundando grandes zonas de la provincia de Zelanda, causando la muerte a cerca de 1800 personas y muchos millones de dolares de perdidas. A partir de entonces se ponen manos a la obra para evitar una catastrofe de tal magnitud en el futuro. Se inicia así el Plan Delta que dispuso al construcción de grandes diques y obras civiles para la retención de los embates de las aguas del Mar del Norte. Pero las obras que deberían proteger la provincia de Zelanda no se terminaron hasta casi el final del siglo XX.














