La Segunda Guerra Mundial (1940 – 1945)
Los Países Bajos son invadidos por Alemania. La reina y el gobierno huyeron a Inglaterra. Más de un 75 por ciento de la población judía de los Países Bajos fue llevada a campos de concentración y asesinada. En 1944 fue liberado el sur de los Países Bajos.
El norte permaneció hasta 1945 en manos alemanas. Durante este “Invierno del Hambre” murieron de hambre miles de personas. Durante el periodo comprendido entre las dos guerras mundiales, la mala situación económica formó un caldo de cultivo perfecto para todo tipo de partidos políticos extremos. Uno de estos partidos fue el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores, dirigido por Adolfo Hitler. En 1931, el ingeniero hidráulico Anton Adrian Mussert fundó el Nationaal Socialistische Beweging (NSB, Movimiento Nacionalsocialista) en los Países Bajos. Al principio, el nacionalsocialismo no estaba tan representado en este partido, al contrario que partidos como Algemene Fascistenbond (Federación General de Fascistas) y Dietse Nationaal-Solidaristen, que se enfocaron mucho en su ejemplo alemán, aunque no desempeñaron ningún papel relevante. En 1935 fue la única vez que el NSB consiguió una gran victoria. Este partido perdió popularidad al tomar un rumbo cada vez más manifiestamente antisemita. Mientras tanto, Hitler ya se había hecho definitivamente con el poder en Alemania. En parte por culpa del socialista revolucionario neerlandés Marinus van der Lubbe, que incendió el Reichstag en señal de protesta contra el fascismo, Hitler había conseguido convencer al Parlamento que sólo él podía dirigir al pueblo alemán. Impuso una dictadura mediante leyes de excepción. Van der Lubbe fue ejecutado por ser comunista. En los Países Bajos se volvió a seguir una política de neutralidad bajo el mando de Hendrikus Colijn, dirigente del Anti-Revolutionaire Partij (ARP, Partido Antirrevolucionario) y del Gobierno de la época. De esta manera, los Países Bajos contaban con poder mantenerse al margen de una posible guerra. Esa guerra empezó con la invasión de Polonia por parte de las tropas alemanas el 1 de septiembre de 1939. En los Países Bajos se proclamó la movilización general. A pesar de todas las promesas alemanas de respetar la neutralidad neerlandesa, el 10 de mayo de 1940 las tropas alemanas invadieron los Países Bajos sin lanzar un ultimátum ni una declaración de guerra. Tropas paracaidistas alemanas fueron lanzadas en los alrededores de La Haya con la intención de hacer prisioneros a los miembros del Gobierno y a la familia real. Gracias a una oposición enconada del Ejército, los alemanes no consiguieron su objetivo y el Gobierno y la familia real pudieron huir a Inglaterra el 13 de mayo de 1940. El Ejército neerlandés consiguió defenderse hasta el 15 de mayo con armas y material muy anticuados, pero tuvo que capitular tras el bombardeo de Rotterdam. La capitulación sólo afectaba al territorio neerlandés. El Gobierno administraba las colonias desde Londres. El 8 de diciembre de 1941 los Países Bajos declararon la guerra a Japón, que había invadido las Indias neerlandesas. La ocupación alemana fue relativamente tolerante los primeros meses. Al contrario que en otros países, a los Países Bajos (al igual que a Noruega) se les asignó una administración civil. Los alemanes consideraban a los holandeses un pueblo hermano, que tenía cierta vinculación ideológica con Alemania. Como la nacificación planificada no se produjo con la suficiente rapidez, cambió el car ácter de la ocupación. Se disolvieron los partidos políticos y se adoptaron medidas antijudías. Sobre todo en Amsterdam, estos sucesos desembocaron en disturbios, en el curso de los cuales hubo un muerto en el bando alemán.
La consecuencia fue una redada en la que se detuvo a trescientos judíos que fueron transportados a un campo de concentración. A raíz de estos acontecimientos se produjo una huelga ferroviaria que fue sofocada al cabo de dos días con un gran despliegue militar. Fue la única protesta en Europa contra la persecución de los judíos durante la guerra. Más de cien mil judíos, lo cual suponía más del 75 por ciento de la población judía neerlandesa, fallecieron en campos de concentración alemanes en el transcurso de la guerra. Muchos judíos intentaron evitar las persecuciones escondiéndose. Entre dichos judíos se encontraba la familia Frank. Ana Frank, una muchacha de trece años, escribió un diario sobre ese periodo que se hizo famoso en el mundo entero: “El diario de Ana Frank”. El 6 de junio de 1944 los aliados desembarcaron en Normandía. En septiembre, las tropas habían avanzado hasta Bélgica y fue liberado el sur de los Países Bajos. Cerca de Arnhem se llevó a cabo una gran operación de desembarco aéreo de tropas con el fin de cruzar los grandes ríos de una vez en dirección a Alemania. Ese intento fracasó, con lo cual las provincias del norte y del oeste tuvieron que pasar un invierno difícil. Miles de personas murieron a causa de la desnutrición y del frío durante este “Invierno del Hambre”. No fue hasta la primavera de 1945 que los Países Bajos fueron totalmente liberados. El 5 de mayo de 1945 el general Blaskowitz firmó la capitulación en presencia del general canadiense Foulkes y el príncipe Bernhard. El 6 de junio de 1944 los aliados desembarcaron en Normandía. En septiembre, las tropas habían avanzado hasta Bélgica y fue liberado el sur de los Países Bajos. Cerca de Arnhem se llevó a cabo una gran operación de desembarco aéreo de tropas británico-canadienses con el fin de cruzar de una sola vez los grandes ríos en dirección a Alemania. Ese intento fracasó, y las provincias del norte y del oeste tuvieron que pasar un invierno difícil. Miles de personas murieron a causa de la desnutrición y del frío durante este “Invierno del Hambre”. Los Países Bajos no fueron totalmente liberados hasta la primavera de 1945. El 5 de mayo de 1945, el general Blaskowitz firmó la capitulación en presencia del general canadiense Foulkes y el príncipe Bernhard. Todos los años se celebra en los Países Bajos la liberación. El día anterior se recuerda oficialmente a las víctimas de la guerra; entre otras conmemoraciones, Su Majestad la Reina Beatrix coloca unas coronas de flores en el monumento nacional del Dam en Ámsterdam.






