La prehistoria
Durante la penúltima glaciación de importancia, la de Saale, que duró aproximadamente desde el 200.000 a. C. hasta el 130.000 a. C., en el centro del país se formó a causa del empuje del hielo un paisaje de colinas, que resultó un factor clave para la actual configuración de los Países Bajos.
Por la acción del hielo no sólo surgieron colinas, sino también profundas cuencas fluviales formadas al derretirse las capas polares en el periodo que siguió. Estas cuencas determinan aún hoy día el curso de los grandes ríos que atraviesan los Países Bajos: el Rin, el Mosa, el Waal y el Ijsel. En aquella época el país estaba constituido esencialmente por un delta, con zonas de terrenos inundados perió dicamente durante las mareas altas a lo largo de la costa septentrional, y pantanos y lagunas en el interior. En la época glaciar siguiente, la Weichseliense, que duró del 70.000 a. C. hasta el 10.000 a. C., el hielo no llegó a alcanzar el territorio de los países Bajos. Este periodo se caracterizó por tener un clima frío, típico de tundra, con una capa constantemente helada (permafrost). Los primeros habitantes se asentaron sobre todo en las colinas de Utrecht y se dedicaban a la caza y la pesca. Por los utensilios de piedra encontrados, se sabe que los primeros habitantes, de la raza del hombre de Neandertal, recorrían ya estas tierras durante periodos intermedios de las é pocas glaciales. Hacia el año 5300 a. C. se inició la agricultura y la ganaderí a, con lo cual surgieron los primeros asentamientos; no obstante, la caza y la pesca siguieron siendo las principales actividades de subsistencia. De este periodo proceden los impresionantes monumentos megalíticos funerarios, construidos con enormes piedras de la época de los glaciares, que todavía pue den verse en la provincia de Drenthe.










